Motorola Moto X: Comparativa y análisis

Hará casi un año,  Motorola (una compañía que había sido adquirida por Google y posteriormente por  Lenovo) presentó un terminal que supuso una auténtica revolución: el Moto X. Era el enésimo iPhone  killer, pero tenía un interés especial para el mercado donde llegó primeramente (hace menos de seis meses que está disponible a nuestro país): el componente patriótico.
Efectivamente, el Moto X está fabricado por una empresa de los EEUU en los EEUU, pero además dispone de un servicio denominado Moto  Maker (sólo disponible en los Estados Unidos), que nos permite personalizar hasta límites insospechados el aspecto físico del terminal.

 Especifiaciones muy justas

El problema mayúsculo que tiene este Moto X son sus especificaciones. Fue presentado el año pasado (e insistimos que se ha puesto a la venta este año), por lo tanto, en un mundo como el de la tecnología, un dispositivo queda  desfassat en muy poco tiempo. Esto no es problema en un gama baja, pero cuando  Motorola decide dirigir este móvil a la gama alta y poner un precio mediano-alto (unos 400€ actualmente), acontece un grande  inconveninente.
Para empezar, tenemos una pantalla de 720p y no 1080 (sobre todo cuando ahora empezamos a ver de  qHD). Además, es un panel  AMOLED, un tipo de panel que personalmente me gustaba poco hasta que vi el  Galaxy S5. Por lo tanto, sobre el papel, esta pantalla es un desastre. Las cifras no engañan y evidentemente no nos encontramos ante la mejor pantalla del mercado, pero está lejos de ser la peor, y la práctica nos demuestra que se puede convivir con ella decentemente. Aún así, ya nos podemos ir olvidando de aquella agradable sensación que proporcionan las pantallas con una alta densidad de píxeles.
El que más me preocupa de las especificaciones de este terminal es el procesador. Es un triste Dual- Core a 1.7  GHz, que no es que no deje trabajar diariamente de una manera fluida (a pesar de que a veces podemos tener un poco de  lag), pero que evidentemente nos hace renunciar a aplicaciones mucho ambiciosas, y lo qué es más preocupante: posibles actualizaciones de software lo harán ser más lento. Tiene también dos GB de RAM internas que en una cierta medida suplen las  carencias del procesador y las ya estándares capacidades de 16, 32 y 64 GB de almacenamiento interno.
Uno de los apartados más flujos que he encontrado en el Moto X es la cámara. Es un sensor de 10 MP muy irregular: o puede hacer fotos espectaculares o malas (con mucho ruido). El rendimiento en condiciones de baja luz es aceptable y el foco, bastante rápido. La aplicación de cámara es propia de  Motorla, bastante simple y correcta, y se puede lanzar desde cualquier parte del dispositivo haciendo un gesto con la muñeca.
Un comentario final con lo tema especificaciones: la tarjeta de datos/trucados es  NanoSIM, aquella que se usa habitualmente al iPhone 5/S/C o  HTC  One M8.

Programación decente

Analizaremos este apartado partiendo de la base que la qué por mí es la principal característica en lo referente a la construcción de este  dispositivo no está disponible en Europa (a pesar de que lo tendría que estar en un futuro): Moto  Maker.
Cómo ya hemos comentado, Moto  Maker es un servicio que nos permite conseguir un dispositivo muy personalizado, incluso único, lejos de los monótonos blanco y negro clásicos. Sin ningún tipo de duda este es un factor diferenciador clave, puesto que nos permite tener un móvil claramente distinto a los  demás, con más personalidad.
Sin el Moto  Maker, el Moto X es un dispositivo más en el apartado de la construcción. Está hecho de una sola pieza de policarbonato, fuerza ligera pero lejos de ser demasiada prima. Aún así, la parte posterior es realmente bonita.
Mis quejas aparecen a la parte frontal, claramente desproporcionada (los biseles no son idénticos, con el superior más ancho, cuando acostumbra a ser el contrario). Los botones son a la pantalla, por lo tanto, estos biseles quedan desaprovechados y la pantalla efectiva es menor.
Software sensato
A pesar de que ahora ya es propiedad de la china  Lenovo, tenemos que recordar que  Motorola se pasó dos años formando parte de Google, una empresa fundamentalmente de  software. Evidentemente,  Gogle no invirtió el menor esfuerzo al crear una capa de personalización que fuera en contra suyo, por lo tanto, todos los terminales  Motorola corren una versión casi  stock de  Android.
Por mí, el modelo de diferenciación de  Motorola es el ideal, muy similar al que usaba Nokia antes de ser adquirida por Microsoft: mujeres el sistema operativo plan (con todas las ventajas que esto comporta, como por ejemplo un mejor rendimiento o actualizaciones casi inmediatas (los  Motorola reciben las últimas versiones de  Android justo después de los  Nexus).
La diferenciación aparece en las funcionalidades.  Motorola ofrece una serie de aplicaciones  pre-instaladas, la mayoría de las cuales se puede  desinstlar, a través de Google  Play. La mayoría de estas son fuerza útiles, como por ejemplo  Touchless Control, que nos permite accionar Google  Now desde cualquier lugar (incluso bloqueado) sólo con nuestra voz (reconoce nuestro tono mediante un entrenamiento que le hacemos previamente) o  Assist, un gestor de perfiles que nos permite cambiar la configuración del terminal según estamos al trabajo, al coche…
El único aspecto de software donde podríamos discutir es el tema del  Launcher. Cómo ya hemos comentado, el Moto X incluye una versión  stock de  Android, eso sí, sin Google  Now  Launcher. Recordamos que esta interfaz, que personalmente encuentro mucho más bonita y funcional, sólo viene  instalada de serie al  Nexus 5 y tiene la posibilidad de ser descargada en los dispositivos  Nexus y Google  Play  Edition a través de  Play  Store. El Moto X no está incluido en esta lista, a pesar de que se puede recorrer bajar un  apk totalmente compatible para tener esta experiencia.

Conclusiones

Motorola salió del mercado español por falta de ventas, pero volvió con el que ha sido un verdadero éxito, el Moto G. Después, aprovechando el músculo ganado, decidió también poner a la venta el hermano grande, la X.
Mientras que el principal reclamo por el G es su relación calidad /precio, se me hace difícil encontrar uno por el Moto X.  Motorola presentó este dispositivo queriendo competir contra el iPhone, centrándose en experiencia de usuario en vez de especificaciones. A pesar de que estoy de acuerdo en que al usuario general no lo interesa saber si tiene cuatro u ochenta núcleos dentro del terminal, estos sí que influyen determinantemente en el rendimiento.  iOS se puede permitir tener unas especificaciones bajas, pero  Android no.
Por lo tanto, si se quiere tener una experiencia de usuario muy buena con  Android nativo, es mejor optar por un dispositivo como el  Nexus 5. Mejor en casi bueno cada apartado de la hoja de especificaciones y además, más barato. No creo, por lo tanto, que las pocas características propias de  Motorola sean determinantes, por lo tanto, la única opción real de compra que tiene ahora mismo este dispositivo a nuestro país es una severa bajada de precio, porque cómo hemos visto en un dispositivo que es peor, el Moto G, las especificaciones no son tan importantes si el precio es razonable.

About the author  ⁄ jose duke

Bloggero apasionado y amante de las nuevas tecnologías. Especializado en tecnología mobile, puedes leerme en Samsung Global Blogger. Muy geek.

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